PARA CREADORES
Emitir El Camino del Actor
Sí: puedes jugarlo en directo, grabarlo, subirlo y monetizar los vídeos. No hace falta pedir permiso. Solo dos cosas: di de dónde sale y no lo vendas como tuyo. Ese es el permiso entero y no hay letra pequeña debajo.
El modo directo, en tres cosas
1. Añade ?directo a la dirección de cualquier taller
Por ejemplo /casting?directo. La letra se hace más grande y la esquina de abajo a la derecha se queda libre para que tu cámara no tape nada.
2. Tapa la respuesta antes de leerla
Un botón en la barra, o la tecla O. El veredicto se difumina, el chat contesta primero, y tú lo destapas. Es el momento que hace el clip.
3. Copia el enlace limpio para el chat
La barra copia el mismo taller sin el parámetro, para que quien te vea lo juegue él en un toque.
Lo que suele funcionar en cámara
- Los talleres en los que se decide y no hay respuesta correcta: la discusión es el contenido. El otro lado de la mesa, El tipo, La sala, Los diez primeros segundos.
- Los talleres con reloj, jugados contra tu propio chat: ¡Corta ahí!, Tres Segundos, El Pellizco. Son cortos, se ven bien y acaban en un número.
- El momento en el que el taller dice algo que el oficio sabe y nadie cuenta. Tapa la respuesta antes: esa pausa es el clip.
- Jugar mal a propósito y dejar que te lo explique. La mitad de los talleres están hechos para que la primera vez salga mal — eso es el diseño, no culpa tuya.
La única letra pequeña que hay
- Di de dónde sale: el nombre del juego y la dirección, en pantalla o en la descripción. Eso es la atribución.
- No lo presentes como tuyo, no lo resubas como producto propio y no lo metas detrás de tu propio muro de pago como si lo fuera.
- Algunas imágenes del juego son fotografías reales con su licencia y su crédito. Si usas una captura de portada, la página de créditos dice de quién es cada una.
- Todo lo que los talleres dicen del oficio está escrito para ser cierto y con fuente. Si ves algo que está mal, dilo — la corrección vale más que el vídeo.
No hay programa de partners, ni un código que pedir, ni nadie a quien escribir. Juégalo, y si vale la pena, la gente vendrá a jugarlo también.