5 · LA CARRERA
El casting de publicidad es otro deporte
Diez castings de publicidad en un mes. Es un mes normal, no uno bueno: el volumen es lo primero que aquí es distinto.
Leer el encargo entero
Te llegan diez respuestas. En cada una, di qué concluyes.
- ESCENA
- El casting de publicidad es otro deporte
- TOMA
- 1 de 10
- TOMA 1: por rodar
- TOMA 2: por rodar
- TOMA 3: por rodar
- TOMA 4: por rodar
- TOMA 5: por rodar
- TOMA 6: por rodar
- TOMA 7: por rodar
- TOMA 8: por rodar
- TOMA 9: por rodar
- TOMA 10: por rodar
Ninguna respuesta. Tres semanas de silencio.
- Carmen · casting
¿Por qué no te cogieron?
La lección, por escrito¿Prefieres leerla sin jugar? Está entera aquí.
Ocho de cada diez
El casting de publicidad es otro deporte. Volumen enorme, decisiones rapidísimas, y te eligen por cómo encajas en un plano de tres segundos antes que por tu trabajo.
Ocho de esas diez no tenían nada que ver con lo que hiciste en la sala. Una cara que ya lleva la campaña en otro país. Un cliente que dijo que no a cuatro de seis sin explicar. Una pareja que tenía que parecer hermanos. Un concepto que cambió y ya no lleva persona. Un director de marketing que quería a alguien en quien reconocerse.
Dos eran tuyas, y el taller no las va a tapar: presentarte sin saber qué hace el producto, y llegar doce minutos tarde a una sesión cronometrada al minuto. Esas dos valen más que todo el consuelo del mundo, porque esas dos se arreglan.
Y la última es la forma real de esto: ningún motivo, nunca, porque no hay motivo escrito en ninguna parte. Tomárselo como un juicio sobre tu talento es el error de novato más caro emocionalmente que existe — y es caro porque está equivocado ocho veces de cada diez.
El oficio
Enlaza con el departamento de casting y las reglas son otras: sesiones cronometradas al minuto, sesenta personas en un día, decisiones tomadas en una reunión en la que no estás y muchas veces por alguien que no vio tu cinta. Y el archivo es real — la misma cara aparece en la misma lista de trabajo durante años.