5 · LA CARRERA
Sincronía
Elige la frase que encaja en esa boca
Las reglas, en texto
Siete frases ya rodadas. El personaje ya movió la boca y eso no se puede cambiar: ni el plano, ni el gesto, ni dónde respira.
Cada una viene con tres versiones en español que dicen lo mismo. Solo una encaja en la boca.
Lo que ves escrito debajo de la frase es lo que hace la boca — es toda la información que te da el atril, y basta.
- ESCENA
- Sincronía
- TOMA
- 1 de 7
- TOMA 1: por rodar
- TOMA 2: por rodar
- TOMA 3: por rodar
- TOMA 4: por rodar
- TOMA 5: por rodar
- TOMA 6: por rodar
- TOMA 7: por rodar
Primer plano. Se gira y le habla de frente.
«Move.»
La boca
La boca se cierra del todo en el primer sonido, y se vuelve a abrir.
¿Cuál encaja?
La lección, por escrito¿Prefieres leerla sin jugar? Está entera aquí.
Lo que se vigila
Se vigilan tres cosas, y las tres se ven desde el sofá:
LABIALES — p, b y m cierran la boca. Si el personaje cierra y tú no, canta.
ABIERTAS — una a o una o muy abiertas se ven igual de bien que un cierre.
LA BOCA — la frase empieza cuando empieza la boca y acaba cuando acaba. Eso manda sobre lo buena que sea la frase.
Y dos que no son reglas sino el oficio: cuando no hay boca en pantalla la limitación desaparece, y una sincronía con la intención equivocada es peor que una floja con la buena.
Cómo se aprende a verla
Bien llevada no se nota. Ese es el problema entero de aprenderla: solo se ve cuando está mal, así que nadie puede señalarte una buena y decirte por qué lo es.
Mira una escena dos veces. Primero con imagen, y no vas a pillar nada. Luego cierra los ojos y escucha — y después mírala sin sonido. Lo que buscas es que las dos cosas digan lo mismo.
El oficio
España tiene una de las industrias de doblaje más grandes del mundo y es una carrera entera, con su convenio, sus tarifas y su forma de entrar.
El ajuste no es trabajo del actor: el ajustador mide el texto contra la boca antes de la sesión, y eso es un oficio con nombre propio. Lo que enseña este taller es entender lo que ya está en el atril — por qué esa palabra y no la otra — para que los veinte minutos que tienes en la sala se vayan en interpretar y no en discutir con una frase que alguien ya midió.